1092

agosto 3, 2009

Justo hace dos semanas comencé a leer LBI. Ayer, a altas horas de la madrugada, terminé de leerla.

– La gente (los lectores) le tiene miedo a LBI. Yo también le tuve; es larga, gigante, páginas delicadas tipo biblia, muchas notas al pie de página, digresiones varias. Y acá estoy escribiendo luego de pasar la página 1092.

– Los Grateful Dead. No sé por qué, pero siempre pensé que se iba a mencionar a los GD en LBI. Es, tal vez, porque es una banda tan amplia, grande, complicada como se cree del libro de DFW. Una banda la cual cuesta adentrarse, especialmente para nosotros (habitantes de América del Sur), ya que GD creo que encarna una cosa demasiado gringa-contracultural como para captarla tan fácilmente. De ahí que tengan esos grupos de fanáticos que los siguen por todas partes y que, aquella fanáticada, no se repita en otros países.

– Ya que es el fina, ahora sí que no habrán spoilers. Lo único que diré: Madame Psicosis nunca volvió a su programa de radio frik.

– Las notas al pie, a fin de cuentas, tienen una función no taaan importante en LBI. Por lo menos como yo esperaba. No tanto como en, por ejemplo, Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer. Especialmente al final, cuando ya la información que se daba en las notas al pie no era realmente fundamental para la trama. Siempre creí que el final de LBI iba a ser una notal al pie.

– A propósito de eso: no diré nada sobre el final. Uno de los tantos plot de LBI es sobre un cartucho de Entrenimiento que deja a la gente riéndose, enganchada con el programa. De ahí que, en las últimas páginas, uno se pregunte: ¿encontrarán el cartucho o no?, ¿serán los separatistas de Quebec o los gringos? Pero…

-…los que sean valientes, alguna vez agarrán una copia y, por su cuenta, llegarán a las últimas páginas con las mismas dudas que yo llegué. Sólo mencionaré que –de una u otra manera–, se produce una similitud con Los detectives salvajes (sí, es extraño). Con la parte final de LDS cuando García Madero expone su último dibujo, que no es más que un enigma. Un enigma del cual todos tienen teorías de las cuales es mejor pensar que están ahí simplemente por joder. Y punto. DFW, en las últimas páginas, pone varios trucos como los de LDS con los dibujos. Acá uno y con esto cierro el blog, buenas noches, y gracias a todos:

LA VIDA ES COMO EL TENIS.

QUIENES SIVEN¹ MEJOR,

NORMALMENTE GANAN.

1. La errata es intencional.

Antonio Díaz Oliva


1000 páginas

agosto 3, 2009

Sufro. Sufro, pero paso la página 1.000. Lo que sigue es el penúltimo informe acerca de la lectura de LBI:

– Más primera persona. Ya lo dije pero lo repito: se agradece la primera persona; LBI está en un 90% narrada en tercera persona, por eso cuando hay primera, se produce una suerte de pausa. Una suerte de ambiente diferente al rápido y posmo en que DFW narra las otras partes. Más personal, además.

-Por eso mismo, ahora sí que compro eso de que Hal Incandenaza es el alter ego de DFW (nota: cuando DFW usa primera persona siempre es para hacerlo desde Hal). En especial en esta parte, ya que es un monólogo larguísimo en que tira todas sus digresiones existencialistas. DFW, después de todo, como un escritor melancólico como dije con anterioridad. Pero también: DFW, como un escritor muy existencialista. Y todos sabemos cómo terminó su vida…

– Ya dije que no adelantaría spoilers… pero, joder, acá va uno: el cartucho de Entretenimiento es buscado por los terroristas-separatistas canadienses de Quebec y por el gobierno de USA (al mando del crooner John Gentle). Y, claro, aún no se ha dicho de manera explícita, pero si James O. Icandenza es un director de cine frik y lo que se busca es una cinta que tiene una película que pocos han visto…


Antonio Díaz Oliva


900 páginas

agosto 2, 2009

– Dos notas al pie de página gigantes. Más que notas, son capítulos. Uno está leyendo de lo mejor y, paff, hay un espacio en blanco y un número pequeño: 326. Y al encontrar ese número, atrás, se ve que es un capítulo. Y no las típicas digresiones de DFW en que da datos sobre drogas, farmaceúticos o filmografías. Ese es uno de los tantos trucos que DFW saca de bajo de sus mangas. O uno de los tantos conejos que tiene escondidos por ahí, como bien dijo DZ.

– Algo que me parece notable: la manera en que DFW hace un puente entre el EE.UU de la costa Oeste y la Este. Entre Boston y Tucson. Esto ya se veía en sus cuentos. En los territorios que delineó en sus relatos. Y tiene que ver con la biografía de DFW: estudió en Amherst College, vivió en Boston y luego partió a la Universidad de Tucson. Tuve la suerte de estar en esos lugares hace un año y algunos meses, y realmente los describe bien. Habla de los inmigrantes brasileños y portugueses en Boston, detalle del cual recuerdo haber notado en las frías tierras bostonianas.

– Como me twitteó un amigo la otra vez, este blog parece un gran spoiler, así que –ya al cierre de la lectura de LBI— no daré mucha info sobre la trama. Sólo diré que DFW está pegando las historias. Mi teoría es que el final de LBI es un gran bluf. O sea: nada, algo anecdótico. Pero no. Ahora, que leo como la AET se une con el grupo de terroristas de Quebec y a su vez con la casa de rehabilitación, dudo sobre esa teoría. Dudo y pienso: sí, puede que después de todo las últimas páginas de LBI sean un gran y apoteósico finale.

Antonio Díaz Oliva

PD: Mañana no se pierda el reporte de las 1.000 páginas. Y el lunes –a dos semanas del inicio de esta bitácora– los últimos apuntes para la teoría de un lector de La Broma Infinita que se tomó dos semanas e incluso hizo un blog y probablemente nunca más lea una novela con tantas notas al pie de página o a un escritor estadounidense en un par de semanas.


800 páginas

julio 31, 2009

800 páginas y sigo con vida. LBI aún no me mata. Aún.

-La Realidad Es Para La Gente Que No Puede Dominar Las Drogas. Eso dice en la Enned House cuando llegan a rehabilitarse los pacientes.

Madame Psicosis sigue sin aparecer. Y Señorita Diagnosis la sacaron del aire. Así que ahora el programa de radio es escuchar una o dos horas sin nada. El tipo que ve las perillas atiende los llamados para calmar a la gente diciendo que no, por favor, no crean que Madame Psicosis está muerta.

– Se elucubra sobre el suicidio de James O. Incandenza quien puso su cabeza en el horno. Su comportamiento se denomina anhedonia. Una suerte de melancolía simple. Estas son las partes en que estoy seguro de leer lo que DFW siente de manera codificada. En especial luego de leer tantos perfiles luego de su muerte, todo pareciera apuntar a que sentía algo así: una suerte de anhedonia. DFW, después de todo, como un escritor melancólico. Que es la figura que una y otra vez surge en la literatura gringa (Yates, Cheever, Fitzgerald).

-Me topo con una de las mejores partes de LBI. Marathe y Steeply conversan. Este útlimo cuenta sobre la adicción de su padre con la serie M*A*S*H. Su padre queda profundamente tocado por esa serie. Al nivel de que manda cartas a los personajes. Y ve M*A*S*H todo el día, renuncia al trabajo, deja la familia de lado y su vida se transforma en ese programa.

-Nunca he visto la serie,  (¿se dio en Chile alguna vez?) pero sí la película de Robert Altman de la cual tengo buenos recuerdos (creo que actuaba el padre de Kiefer Southerland) Acá el trailer:

Antonio Díaz Oliva


700 páginas

julio 30, 2009

Apuntes:

– Se empantana la lectura de LBI. A veces avanzo. A veces, LBI es un espejismo: creo que avanzo pero no es así. Otras veces, al revés: creo que la página permanecerá pegada, que nunca la superaré, pero luego me doy cuenta de que no es así.

– La última vez que me pasó algo similar fue con 2666 –la parte de los asesinatos– y a ratos en el David Copperfield de Dickens. Eso de empantanarse. Eso de tener que luchar con el libro para agarrarlo. La metáfora ya la esbocé: LBI, es Moby Dick, la ballena blanca y esquiva; uno, el lector, es el capitán Ahab.

– Ya se entienden o esclarecen algunas cosas. El presidente Gentle tiene un equipo que busca el cartucho de Entretenimiento ilegal. Esa es “la broma infinita”. Un cartucho que la gente ve y queda loca. Una arma en potencia.

– Sigue desaparecida Madame Psicosis. Pero ahora tiene un reemplazo: Señorita Diagnosis. Casi al final de estas 100 páginas, se devela ya totalmente que Madame P sí es Joelle Van Dyne como bien adelanté en mi informe de las 600 páginas.

– Las últimas 30 páginas van sobre una pelea en la casa de rehabilitación Enned House. Unos canadienses (de Quebec, por supuesto), el personaje adicto a la coca Lenz y todos los otros de la casa (Don Gately, Pat Montesian). Es un caos. Un caos narrativo que cuesta seguir. Golpes que van y patadas que vienen. Hasta que llega la policía y…

Antonio Díaz Oliva


Fotos

julio 29, 2009

Diversas fotos en referencia a LBI:


600 páginas

julio 29, 2009

Sí: contra viento y marea, sorteo las 600 páginas. Tómese nota:

– Se cuenta más sobre Hal Incandeza. Bien porque lo echaba de menos como personaje. Eso sí: aún no puedo leerlo/verlo como el alter-ego de DFW. Ok: fuma marihuana, juega tenis y es algo introvertido, pero de ahí a que sea el alter-ego. No sé. No me convence del todo esa teoría.

– Algo sucedió: se canceló el programa de Madame Psicosis. El programa de radio que tenía en la emisora WYYY. Ahora se sabe que ella, Madame P, es Joelle Van Dyne. O creo que estoy comentando algo que sale más adelante. Puede ser, ya que pese a que he intentando esquematizar la lectura de LBI, es difícil. LBI es el Moby Dick posmo (o pos-posmo) porque cuesta domarlo y cazarlo. O más bien: LBI al igual que la ballena de Melville, no se caza, sólo se puede ver a lo lejos. Siempre a lo lejos.

– Descripción a fondo de la academia de tenis, de la AET. Es como si DFW agarrara una cámara y la diese vuelta por las canchas, camerinos, salas, habitaciones, etc.

– Ah: un capítulo notable en que James O. Icandenza (el director de pelis friks) cuenta, en primera persona, un día en que con su padre tuvieron que mover y romper un colchón, allá por los años 60’s. La primera persona se usa poco a lo largo de LBI, así que se agradece esta parte y el uso de esta narración.

– Ya casi al final, se vuelve sobre los terroristas. Sobre Marathe y Steeply. Marathe es parte de Servicios No Especificados (USA) y Steeply de Assasins des Fauteulis Roulants (Quebec). El punto es que ambos están haciendo contraespionaje. Se espían entre ellos. Eso, por lo menos, es lo que explica en LBI en un párrafo muy confuso donde DFW –se nota– quiere confundir al lector. Hace rato qye ya va quedando claro que la parte de Marthe y Steeply es una burla a toda la ficción de espionaje (nota digresiva: justo hoy vi El buen pastor).

– Pasé la nota al pie de página número 200. ¿Cuántas tiene LBI? 388.

Antonio Díaz Oliva


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