Primeras 100 páginas

julio 21, 2009

Ya terminé las primeras cien páginas. Acá van mis anotaciones.

– Primera impresión: La broma infinita es más fácil de lo que pensaba. Por lo menos que los cuentos de Foster Wallace (pienso en varios, intrincados pero buenos, de Extinción o algunos de La niña del pelo raro).

-La parte de las cucarachas. Notable. Me recuerda a Pynchon en V, libro que nunca pude terminar. O que terminé pero nunca pude entender.

– Pasadas las 50 páginas, hay una anécdota conocida: unos ladrones entran a una casa. La saquean, la roban. Resulta que la familia dueña de esa casa anda de vacaciones. Y cuando vuelven, una de las pocas cosas que hallan es una cámara de fotos. La familia la manda a revelar. En las fotos que resultan, se ve a los ladrones con los cepillos de dientes frotándose sus culos. Los mismos cepillos que, los integrantes del hogar, llevan usando un tiempo para lavarse los dientes todas las noches. Eso se cuenta en La broma infinita, aunque con algunas modificaciones.

– Las primeras 100 hojas hay 35 notas al pie de página. Una excesivamente excesiva (nótese el énfasis) en la que se narra la biografía y filmografía de James O. Incandenza, un actor de cine medio B y también fundador de la Academia Enfield de Tenis, que es donde Hal Incandenza, el protagonista o algo así, pretende asistir para cimentar su carrera en el tenis.

– Hasta el momento, todos los puntos de referencia geograficos tienen que ver con la vida de David Foster Wallace: Boston, Tucson, Massachusets.

-¿La broma infinita como la novela definitiva sobre el tenis? ¿Hay otra obra que trate este deporte?

Antonio Díaz Oliva

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